Una nueva sociedad basada en la igualdad, la libertad y la solidaridad, solo podía lograrse a través de la educación. Esta fue la prioridad del gobierno republicano que puso todos los medios para que el Estado garantizase una educación pública, laica, gratuita y mixta. La escuela se convirtió en el centro de la transformación que conectaba con la sociedad a través de la figura del maestro y la maestra. El compromiso del magisterio con la ciudadanía y la mejora de la educación provocó una verdadera revolución pedagógica, que no solo repercutió en la escuela sino en todo el entorno.
AUTOR/A
MARTÍNEZ TEN, LUZ
Licenciada en Ciencias de la Educación. Estudios en Género e Interculturalidad. Actualmente es responsable del Departamento de Igualdad de la Secretaría de Políticas Sociales de FETE-UGT. Es también autora de varios libros sobre interculturalidad e igualdad. Pertenece al equipo de coordinación de los Cuadernos de Educación Intercultural.<BR><BR>Editorial Catarata



