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En noviembre de 2024, Donald Trump volvió a ganar las elecciones a la presidencia de EEUU. La confianza en invertir el avance de la nueva derecha estadounidense se disipó en una sola jornada electoral. Desde entonces, la nueva administración republicana ha aplicado punto por punto una estrategia de desmontaje de la administración heredada del New Deal, al tiempo que facilita y subvenciona los negocios del emergente capitalismo dinástico.
Este libro traza la historia de la «contrarrevolución constitucional» dirigida a frenar los usos redistributivos del gasto público, a la vez que se refuerza el gobierno de clase sobre las mayorías sociales. Esta ofensiva de largo aliento fue iniciada por los demócratas sureños en las décadas de 1950 y 1960, teorizada por las principales escuelas de pensamiento de las finanzas públicas y luego puesta en práctica por las distintas administraciones republicanas (Nixon, Reagan, Bush) hasta llegar a los gobiernos de Trump. Cooper muestra así cómo las normas fiscales y monetarias, que asociamos a la austeridad neoliberal, están también orientadas a neutralizar la promesa radical del Estado de bienestar y de la era de los derechos civiles.
De hecho, el voto de austeridad perpetua que, a finales de los años setenta, se impusieron las tesorerías de los gobiernos y los bancos centrales estuvo dirigido a reaccionar ante la más mínima señal de aumento de los salarios. La aparente contradicción es que el alcance de las finanzas públicas neoliberales no contempla la austeridad como su único escenario. Más allá del juego de suma cero del gasto público, las ganancias de capital han sido sistemáticamente subvencionadas por un sistema fiscal que reserva sus mayores recompensas a los titulares de activos financieros. A pesar así de sus aires de altivo ascetismo, la Reserva Federal se ha convertido en la instancia por antonomasia a la hora de promover la inflación del valor de los activos. El neoliberalismo es por tanto tan excesivo como austero y esta paradoja debe ser comprendida como parte de su modus operandi.
Pero si la contrarrevolución en las finanzas públicas ha profundizado la brecha entre ricos y pobres y reavivado la riqueza dinástica a niveles nunca vistos, Cooper todavía identifica una historia contrafactual de posibilidades no realizadas en la crisis capitalista. Concluye así invitándonos a repensar el concepto de revolución y planteando la pregunta: ¿es posible otra política del exceso monetario y fiscal?






