Para envío
Además de la soledad, la angustia, del éxito y del fracaso, otra característica de la obra es ese factor sorpresa donde tras una puesta en escena donde los personajes tienen un gran peso, el autor nos lleva hacia finales abiertos, inesperados pero coherentes. Hasta el último dibujo donde efectivamente remata un final-final, sin fisuras. Julio César Pérez definió su trabajo como un libro de humor triste. Humor triste porque ya hemos superado aquello de que el humor es algo que nos lleva exclusivamente a la risa espontánea o a la carcajada abierta, cuando en realidad puede ser aquello que le apetezca.