Para envío
Con una voz ácida, directa y la mala costumbre de no
dejar nada en paz, Pablo Escudero Abenza disecciona
en estas diez historias la precariedad, el deseo y las
relaciones de poder que atraviesan todos los ámbitos
de la vida, incluyendo la familia y la pareja. Y lo hace
sin pedir permiso ni ofrecer ningún consuelo. Estos
relatos nos hacen reír cuando no deberían hacernos
gracia, señalan donde nadie quiere mirar y
encuentran infecciones donde apenas se veía una
gotita de sangre. Sus personajes observan el mundo
con una mezcla incómoda de lucidez y mala leche, la
combinación más adecuada para decir cosas terribles
sin necesidad de levantar la voz ni ponerse solemne.
Un libro con el que merece la pena sentarse a discutir.
Una forma de mirar que engancha, incómoda y que
una vez tiene dentro al lector, ya no lo suelta.


