Paul Auster comenzó a escribir La invención de la soledad tras la muerte repentina de su padre. Compuesto por dos textos, en «Retrato de un hombre invisible» homenajeaba a la figura paterna y profundizaba en un dramático suceso del pasado familiar que marcó para siempre a su progenitor; sobre «Libro de la Memoria», en el que su perspectiva cambiaba de hijo a padre, Enrique Vila-Matas escribió que es «un bello texto que contiene el germen de toda la obra austeriana».
Con su debut, Auster obtuvo un reconocimiento unánime por su innovadora mezcla de introspección, reflexión y biografía con la que inauguraba una carrera literaria única. De una rara intensidad, íntima y universal a la vez, entre los recuerdos y sentimientos que este libro recoge se vislumbran ya algunas de las obsesiones perennes del autor, como la soledad, el lenguaje o el azar.
LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD
AUTOR/A
AUSTER, PAUL
Paul Auster es novelista, poeta y guionista. Nacido en Nueva Jersey en 1947, tras licenciarse en Literatura Inglesa y Comparada en Columbia vivió tres años en París. Allí tradujo, entre otros, a Mallarmé, Sartre y Simenon, y escribió su primera obra poética y dramática. De vuelta a Nueva York, siguió traduciendo y empezó a publicar crítica, poesía y ensayo en revistas literarias. Se dio a conocer como escritor con la Trilogía de Nueva York (1985-1986), que le valió el reconocimiento internacional del público y la crítica gracias al tratamiento que da a los grandes temas de la post-modernidad. Asimismo, entre su dilatada obra traducida a más de treinta y cinco idiomas destacan las galardonadas Leviatán (Premio Médicis de Francia a la mejor obra extranjera, 1993), Tombuctú (Premio Literario Arzobispo Juan de San Clemente de Santiago de Compostela, 2000) y El libro de las ilusiones (Premio al mejor libro del año del Gremio de Libreros de Madrid, 2003). Con Smoke, la película basada en El cuento de Navidad de Auggie Wren, recibió el Independent Spirit Award al mejor guión original. Coronan su currículum de reconocimientos el Premio Morton Dawen Zabel de la Academia Americana de las Artes y las Letras (1990), de la que es miembro; el nombramiento como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia (1992); y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (2006).


















