Para envío
La presente edición es un proyecto editorial solidario. La traductora, Malika Embarek López, ha renunciado expresamente a sus honorarios como contribución a esta iniciativa. La editorial asume íntegramente los costes de producción y edición de la obra y se compromete a destinar a UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo) la totalidad de los importes efectivamente percibidos por la venta de esta edición, como apoyo a su labor humanitaria en Gaza.
«No hay página que no conmueva al mismo tiempo la razón y el corazón del lector, tanto en la transmisión del dolor y la injusticia como en el recuerdo de una belleza que quienes han conocido Gaza pueden confirmar».
Patrizia Cecconi
Le solía contar cuentos a mi hermana pequeña antes de dormir. Inventaba ciudades con árboles mágicos y bicicletas voladoras, donde la gente no se escondía bajo el hueco de la escalera ni revisaba el depósito de agua a diario, donde nadie se moría ni se suspendían las clases porque la escuela había sido bombardeada.
Ella se reía y me preguntaba:
-¿De verdad, eso existe?
-Todavía no -le respondía.
Ese era el truco en Gaza. Decíamos «todavía no», en lugar de «nunca».
Porque la esperanza era lo único que no podían bombardear.
El cielo gritaba fuerte. Y sigue haciéndolo.
Ahora, en lo más hondo de mí, espero el día en que todo se quede en silencio.
Y cuando eso ocurra, alzaré la mirada, no con miedo, sino en paz.
Ese día no ha llegado.
Pero seguimos soñando.
Y seguimos viviendo.


