La vida de Niall Breen es básicamente sencilla. Normal que sus viñetas reflejen su realidad de alguna manera. Los personajes de este ilustrador irlandés que vive en el pequeño pueblo de Sligo, en la costa oeste de Irlanda, son animales (un perro y una rana, principalmente) a los que no les pasa nada especial. No corren vertiginosas aventuras ni se ciernen melodramas intensos en sus vidas. Solo cariño, amistad y placidez. Como muchas otras vidas fuera del papel.

