No sabemos si merece la pena matar por las cosas bellas, pero todos moriríamos un poco si no formasen parte del mundo que conocemos. Nuetros background -de dónde venimos y lo que nos gustaría ser- se ha fabricado con pedazos de papel rebosantes de letras y fotos: libros, revistas, fanzines, y/o cualquier conjunto de páginas agrupadas y encuadernadas de distintas formas. Cuando las palabras chocan con las imágines, las ideas se multiplican. Dejemos que se azoten furiosamente entre ellas.
Unas pequeñas reflexiones pertinentes. Si el libro, de vocación atemportal, ha sido programado genéticamente desde antes de su nacimiento para perduar, la revista está sometida, quizás en contra de su voluntad y bajo el peso de lo predeterminado, a la volatilidad del presente. Sin embargo, el fanzine, pobre desgraciado, es un desertor, proscrito al territorio de los márgenes. Cuánto nos pesan las etique3tas, porque en esa necesidad construida que nos conduce a la definición constante de todas las cosas, ni aceptamos lo imprevisible, ni dejamos espacio a la intuición, al misterio.
Madrid me mata. Pronto. ¡Hola! Sniffin' Glue. Riot Grrrl. BID. Mondo Bruto. Acéfalo. La luna de Madrid. Destroy all Monsters. Yo-yó. Estricnina. Creem. Ajo Blanco. Disco Expres. Kitpaw. BOMP!. Tentaciones. Punk Magazine. Nuevo Vale. Ruta 66. La Codorniz. Interviú. Teleindiscreta. A todos los fazines, a todas las revistas, a todos los libros. A la superficie tejida de celulosa como medio de transporte mental: gracias.
COSAS BELLAS POR LAS QUE MATAR
AUTOR/A
ENRIQUEZ, MARIANA
(Buenos Aires, 1973) es periodista, subeditora del suplemento Radar del diario Página/12 y docente. Ha escrito novelas, relatos de viajes, perfiles y colecciones de cuentos: en Anagrama han aparecido dos de ellas, Los peligros de fumar en la camayLas cosas que perdimos en el fuego, publicada en veinte países: «Goza de un merecido reconocimiento. La escritura posee cualidades como la condensación y una sugerente frialdad. Una prosa con peso específico» (Carlos Pardo, El País); «Tanto horror, además de fascinar como está obligado a hacerlo toda propuesta sólida y atractiva que tenga cabida en el género, se acaba revelando hecho de densidad política y analítica» (Nadal Suau, El Mundo); «Una mirada singular e inquietante. Una voz literaria auténtica que galvaniza a los lectores. Literatura llamada a perdurar» (Sergi Bellver, La Vanguardia); «Se apoya con inteligencia en los maestros para crear un mundo narrativo muy propio» (Edmundo Paz Soldán); «Excepcional» (Marta Sanz). Su obra ha recibido un aplauso unánime: «Toma un rasgo que reconocemos en Cortázar y lo exacerba: lo podrido y maléfico de la vida cotidiana, la rajadura por la que se filtra un fondo de irracionalidad donde chapotean cuerpos entregados a sus excreciones y palpitaciones» (Beatriz Sarlo); «Un prodigioso cruce entre la reescritura de ciertas tradiciones y esa lucidez atroz que llamamos mirada propia. Compartirla con los lectores es motivo de fiesta» (Andrés Neuman); «Tan auténtica y perspicaz que consigue evocar una realidad más vívida que la que nos rodea... Una escritora de primera clase» (Daniel Gumbiner, McSweeney?s).
SANZ PASTOR, MARTA
Marta Sanz es doctora en Filología. Ha publicado las novelas El frío, Lenguas muertas, Los mejores tiempos (Premio Ojo Critico 2001), Animales domésticos, Susana y los viejos (finalista del Nadal en 2006), La lección de anatomía (2008) y Black, black, black (2010). Ha participado con relatos en volúmenes colectivos y ha publicado El canon de normalidad, una selección de sus cuentos. En 2007, publicó Metalingüísticos y sentimentales, antología de poesía española contemporánea, y recibió el premio Vargas Llosa NH de relatos. Colabora con la Escuela de Letras y la universidad Antonio de Nebrija. Escribe habitualmente en la sección de Culturas del diario Público y en el suplemento El Viajero de El País. Perra mentirosa y Hardcore son sus dos primeros poema-libros.
NADAL SUAU, JOSEP MARIA
Nadal Suau (Palma, 1980) es doctor en literatura contemporánea y crítico de narrativa en El Cultural. Profesor de una escuela de adultos en un pueblo que parece un polígono, ha escrito crónicas, artículos de opinión, guiones de documental y prólogos. "Temporada alta" es su segundo libro.





































