Para envío
Escribir ficción autobiográfica no es bueno para nada, porque en cuanto el libro sale a la venta aparece tu madre gritando: «¡Cómo has podido!» y suspirando: «Muerte, ¿dónde está tu aguijón?», y te arranca de la cama para interrogarte sobre lo que estaba pasando en aquel entonces, en Brooklyn, cuando ella trabajaba en tres sitios diferentes intentando mejorar tu calidad de vida? y ahora se entera, en esa página, de que tú te liabas con aquel chico asqueroso de la esquina y entonces se pone a llorar; y por supuesto toda tu familia se levanta, con los ojos legañosos de las cinco de la mañana, para asistir al espectáculo, ya que para ella seguimos en mil novecientos cuarenta y pico y tú nunca serás demasiado mayor para que te eche una buena bronca. Y tampoco sirve coger trozos y retazos de hechos o personas reales, aunque los disimules, los disfraces, los cambies o los barajes (...). Así que yo me dedico a la ficción pura y dura, porque valoro a mi familia y a mis amigos. Y sobre todo porque, de todas formas, miento mucho.
Tania Castro en Afroféminas
https://afrofeminas.com/2026/02/24/gorilla-my-love-el-clasico-del-femini...


