Para envío
Cuando escuchamos o nos disponemos a leer a un "erudito" de la antropología, historiador, etc. que se expresan con un lenguaje académico y con escritos de "vencedores contra vencidos", nos percatamos que no encuentran referencias de nuestras realidades puesto que no entienden la lengua del runasimi o quechua, cuyo origen se encuentra en el corazón y raíz donde se entronca nuestro ser, nuestro origen; y osadamente manejan una estructura de lenguaje colonialista, y no suelen aprender o escuchar y entender que ninguna castellana libera, por el contrario forman parte de un marco de dominación basado en un discurso alienante y falso, con el que se ha pretendido legitimar la injusticia y colonialismo.
Con nuestro hermano Tincopa Calle, solemos comprender con claridad cual es el camino y la palabra, dando frutos que estallan con
inusitada fuerza y nos dan estas semillas que nos entrega con vigor renovado la realidad india que nos integra en un complemento
como la premonición del Amauta.


