Gracias a la prostitución hay hombres adultos que transfieren rentas a los jóvenes del precariado, quienes, a cambio, ofrecen compañía, sexo, y también conversación. Los prostitutos no venden sus cuerpos, más bien los alquilan mediante contratos verbales explícitos que definen la prestación del servicio pactado. Hay tres formas de prostitución entre varones: en la calle, en espacios privados, y mediante internet. Cada clase de prostitución entre varones tiene sus propias características. Y son los espacios de ejercicio de la ocupación los que definen, tanto los riesgos como los estigmas que padecen trabajadores y clientes. La prostitución entre varones es parte estructural de las subculturas gais contemporáneas y su estatus social depende de la situación global de la homosexualidad en cada sociedad concreta. A explorar todas estas cuestiones en perspectiva social e histórica se dedican estas páginas.
AUTOR/A
GUASCH ANDREU, OSCAR
Doctor en Antropología Social, Óscar Guasch enseña en la Universidad de Barcelona criminología sexual y sociología de la sexualidad. Su actividad se articula entorno a la identificación y reconstrucción de los discursos y prácticas del poder, a los orígenes y usos políticos de la heterosexualidad, a las consecuencias sociales del SIDA y a las identidades masculinas y a la homofobia, entre otras cosas.<BR><BR>http://www.pikaramagazine.com/?p=2983





