Sobrevivir a la guerra, a la deportación, a la cárcel y a una condena a muerte; reencontrarse con la libertad durante un lento y complicado regreso de Alemania a los Países Bajos; vivir para evitar el olvido de la barbarie nazi que asoló Europa. Todo esto es El camino a casa, la intensa novela autobiográfica que Roosenburg publicó en 1957 para dar a conocer la Nacht und Nebel, la terrible directiva que Hitler aprobó en 1941 con la finalidad de perseguir, encarcelar y eliminar a todos los activistas políticos contrarios al régimen.
Roosenburg era partisana y periodista clandestina cuando fue capturada en 1944 y enviada a la cárcel de Waldheim, en Sajonia. En mayo del año siguiente fue liberada por los rusos junto a sus compañeras de cautiverio, y con ellas, a través de una Alemania en ruinas, emprendió una auténtica odisea de vuelta a casa a la que logró sobrevivir solo gracias a un inesperado coraje y a una serie de heroicas artimañas.
Con un estilo limpio y cercano, dictado por la urgencia de contar su trágico periplo, pero no por eso exento de un sutil y personal sentido del humor, Roosenburg no solo nos ofrece un apasionante relato autobiográfico, sino también un poderoso fresco de la catástrofe que afectó a millones de personas al término de la Segunda Guerra Mundial.
EL CAMINO A CASA
Precio: 19,90€
Sin stock, sujeto a disponibilidad en almacenes.
Editorial:
Coleccion del libro:
Idioma:
Castellano
Número de páginas:
288
Dimensiones: 205 cm × 135 cm × 0 cm
Fecha de publicación:
2022
Materia:
ISBN:
978-84-18481-46-8
Traductor/a:
ZURIAGA DEL CASTILLO, ALFONSO
AUTOR/A
ROOSENBURG, HENRIETTE
Henriette Roosenburg (1916-1972), conocida como «Zip», formó parte de la resistencia neerlandesa durante la Segunda Guerra Mundial y actuó como mensajera y como escolta de los pilotos aliados derribados, a los que ayudó a salir del territorio ocupado. Arrestada en 1944 y condenada a muerte, sobrevivió al confinamiento en distintas cárceles de la Gestapo en Alemania antes de que los rusos la liberaran en mayo de 1945. Después de la guerra, emigró a los Estados Unidos y comenzó a trabajar para Life Magazine. Escribió el borrador de lo que se convertiría en su primera novela, El camino a casa, para The New Yorker.


